El documento es un acuerdo marco que supone el primer paso para que los ayuntamientos, a través de una carta de adhesión que firmarán posteriormente, autoricen la publicación de sus espacios públicos en el visor cartográfico de Grafcan que pondrá la información de los refugios climáticos a disposición de la ciudadanía
Zapata: “Dentro de nuestra estrategia de adaptación al cambio climático, es esencial identificar los refugios disponibles en todo el archipiélago y hacerlo en base a criterios técnicos y homogéneos, con el fin de ofrecer a la población información útil para protegerse frente a los episodios de calor extremo”
El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano H. Zapata, y la presidenta de la Federación Canaria de Municipios (FECAM), María Concepción Brito, han suscrito hoy un protocolo marco de colaboración que será el punto de partida para que los ayuntamientos de las islas, a través de una carta de adhesión que firmarán posteriormente, autoricen la publicación de sus espacios públicos en el visor cartográfico de Grafcan que dará visibilidad a la Red Regional de Refugios Climáticos que está elaborando el Gobierno de Canarias.
El objetivo final será poner a disposición de la población de las islas una herramienta destinada a facilitar la localización de espacios públicos más seguros y confortables durante los episodios de calor extremo. Así, los municipios canarios que se adhieran al protocolo y firmen la carta de adhesión se activarán como lugares de acogida para la ciudadanía durante episodios de olas de calor. Con su adhesión, permitirán la publicación en el visor de Grafcan de los refugios climáticos con datos como su ubicación, los horarios de apertura, la accesibilidad, disponibilidad de agua potable, aseos y otros servicios asociados a la confortabilidad.
Mariano H. Zapata, que estuvo acompañado por la viceconsejera de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Energía, Julieta Schallenberg, destacó que «la adaptación al cambio climático pasa también por acercar la información a la ciudadanía y ofrecer herramientas que permitan proteger mejor a las personas durante los episodios de calor extremo». En este sentido, señaló que «esta herramienta será un instrumento útil para que cualquier persona pueda identificar los espacios públicos que ofrecen mejores condiciones de confort térmico, especialmente pensando en quienes son más vulnerables frente a las altas temperaturas».
Asimismo, el consejero puso en valor la colaboración con la FECAM y afirmó que «la construcción de la Red Canaria de Refugios Climáticos debe entenderse desde el trabajo conjunto entre el Gobierno de Canarias, los ayuntamientos, los cabildos y entidades privadas. Este protocolo, sostuvo, supone un paso importante porque permitirá incorporar la información municipal con criterios homogéneos y seguir consolidando una red pública al servicio de toda la ciudadanía».
La presidenta de la FECAM, Mari Brito, señaló que la Federación se suma a la firma de este protocolo, que supone «dar un paso más en la lucha contra el cambio climático». En este sentido, destacó que «es un ejemplo más de la aplicación de políticas públicas frente a una evidencia que ya no podemos ignorar: el cambio climático, cuyos efectos estamos padeciendo cada vez con mayor intensidad».
Asimismo, agradeció a la Viceconsejería de Transición Ecológica el impulso de esta iniciativa, en cuya elaboración la FECAM ha colaborado activamente.
«Este protocolo nos permitirá seguir avanzando en la adaptación de nuestros municipios frente a los efectos del cambio climático y en la protección de la ciudadanía», afirmó. A este respecto, reclamó financiación para que los ayuntamientos puedan mantener los refugios climáticos existentes, garantizar su funcionamiento y ampliar progresivamente esta red allí donde sea necesario”.
Por su parte, la viceconsejera de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Energía, Julieta Schallenberg, explicó que “esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que estamos llevando a cabo desde la Consejería de Transición Ecológica y Energía para adaptar los espacios urbanos, tanto de interior como exteriores, de Canarias al aumento de las temperaturas y los episodios de calor extremo. Así, se está trabajando tanto desde el ámbito público, con ayuntamientos, cabildos y universidades canarias, así como desde el sector privado, como es el caso del trabajo coordinado con Ashotel, y con otras asociaciones empresariales del sector turístico y comercial para que puedan sumarse a la red”.
Dentro de esta estrategia global, la Consejería de Transición está apoyando a los municipios para adaptar los espacios conforme a unos criterios técnicos homogéneos. Para favorecer una planificación coordinada, la Consejería, a través de las Oficinas Verdes de Canarias, ha distribuido entre los 88 ayuntamientos y los siete cabildos una guía de recomendaciones para la creación de zonas verdes como refugios climáticos de exterior.
Por otro lado, la propia Consejería está impulsando actuaciones para la creación de estos refugios climáticos como, por ejemplo, la actuación que se ha llevado a cabo recientemente en el Parque Sostenible de Piedra Hincada, en el municipio tinerfeño de Guía de Isora, con una inversión de 1,1 millones de euros. En este marco, el Gobierno de Canarias está impulsando también nuevos refugios climáticos en Los Realejos (Tenerife), en San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria), además del futuro refugio climático del Puerto de Tazacorte (La Palma) y el de Santa Cruz de La Palma.
Se trata, explicó la viceconsejera, de “preparar nuestras ciudades y nuestros barrios para las nuevas condiciones climáticas, generando espacios que aporten sombra, confort térmico, biodiversidad y lugares seguros de encuentro para la ciudadanía”.
Una red autonómica en constante crecimiento
La Red Canaria de Refugios Climáticos constituye una de las principales iniciativas que está impulsando la Consejería de Transición para fortalecer la adaptación del Archipiélago al cambio climático. Su objetivo es identificar, evaluar y poner a disposición de la ciudadanía espacios públicos que reúnan unas condiciones ambientales más favorables durante las olas de calor, al tiempo que ofrece a las administraciones locales una metodología común para planificar ciudades más resilientes.
Para confeccionar esta red de refugios climáticos se han estado realizando una serie de visitas de campo por parte de las Oficinas Verdes de Canarias a cada uno de los espacios identificados entre esta consejería y las entidades municipales y, conforme a criterios homogéneos, se han establecido unas fichas técnicas de cada uno de ellos.
Se han realizado hasta el momento más de 1.000 visitas repartidas por los diferentes municipios de Canarias y se estima que pueda haber más de 250 refugios climáticos, tanto exteriores como interiores, que puedan cumplir a fecha de hoy las características técnicas.
No obstante, el equipo técnico sigue visitando nuevos espacios y el visor cartográfico donde se exponga la información de cada municipio será una herramienta en constante crecimiento.
¿Qué son los refugios climáticos?
La herramienta elaborada por el Gobierno de Canarias define los refugios climáticos como espacios urbanos que ofrecen mejores condiciones de temperatura, humedad, calidad del aire, descanso e hidratación para resguardarse de las olas de calor.
Estos refugios están pensados especialmente para proteger a la población más vulnerable -personas mayores, menores, personas con enfermedades crónicas o trabajadores expuestos a elevadas temperaturas-, dentro de los episodios de calor cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático.
Los criterios técnicos que se han adoptado para la tipificación de estos espacios establecen una serie de requisitos para los refugios interiores. Estos deben ser espacios cubiertos de acceso gratuito y accesibilidad universal, equipados con puntos de agua potable gratuita, zonas de descanso y aseos, con una temperatura máxima ambiental de 25 grados centígrados.
Por su parte, los espacios exteriores deben estar al aire libre, contar con accesibilidad universal y zonas de descanso a la sombra. Pueden ser considerados refugios climáticos exteriores si tienen una superficie superior a 2.000 metros cuadrados y una cobertura vegetal superior al 75%; Por otro lado, los microrrefugios son aquellos que cuentan con una superficie comprendida entre 500 y 2.000 metros cuadrados que cumplen con el mínimo técnico de cobertura vegetal; y, por último, “rincones verdes” son áreas con superficie inferior a 500 metros cuadrados, correspondientes a pequeñas plazas, patios o zonas arboladas que aporten confort térmico localizado.
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