RedacciónMiércoles, 21 de octubre de 2026
Alfonso Escalero: "Canarias necesita un 'pacto de Estado' que proteja su economía de catástrofes volcánicas"
El fotógrafo Alfonso Escalero, Premio Cabildo de La Palma 2025 por su labor altruista durante la erupción de 2021, considera que algunas previsiones de la Ley de Volcanes serían imposibles de garantizar solo con los recursos financieros del Gobierno de Canarias, para responder a una catástrofe que afectara a grandes núcleos de población y polos de actividad económica en Tenerife, máxime si se tiene en cuenta que en una erupción desaparece del todo el territorio original y que las pérdidas pueden provocar un colapso económico.
Por eso propone "una especie de pacto de Estado" que se negocie en el Congreso de los Diputados para que en estos casos sea la financiación estatal e incluso europea la que sostenga la recuperación de la economía del archipiélago. «Todos los grupos políticos tienen que entender que esto no afecta a un partido o a otro. La naturaleza no entiende de colores. Hay que ir a Madrid y plantear que somos unas islas volcánicas y que necesitamos estudiar una protección específica ante estas catástrofes que pueden ser tan destructivas», sostiene.
Escalero, fotógrafo, CEO de la productora I Love The World y editor del libro solidario Las otras historias del volcán, recibió el Premio Cabildo Insular de La Palma 2025 en la modalidad de Otros Méritos Excepcionales por su labor altruista durante la erupción del Tajogaite y su ayuda a las personas damnificadas. Sus imágenes aéreas, que realizó a petición de cientos de familias evacuadas, permitieron a los afectados conocer la situación de sus propiedades en la zona de exclusión.
Sus reflexiones, aclara, no son óbice para que valore la Ley de Volcanes como norma que cubrió un vacío, impulsada por la propia población afectada por esta catástrofe: «Esta ley ha sido buena para los palmeros, nace del corazón de los afectados en el Valle de Aridane y desde ese punto de vista tiene un valor especial». Sin embargo, añade: «Cuando la analizo pensando en Tenerife, considero que necesita modificaciones para prever situaciones que afecten a islas más densamente pobladas».
EL PROBLEMA DEL SUELO
El suelo constituye una de sus principales preocupaciones. «Hemos comprobado en La Palma que los volcanes, a diferencia de otras catástrofes, no solo inutilizan el suelo original, sino que lo cambian por completo".
La Ley 5/2025 de Volcanes de Canarias contempla, para actividades comerciales e industriales, recuperar el terreno en una zona próxima, con urbanización y servicios, y ayudas descontando las indemnizaciones o ayudas ya percibidas. Si la reubicación resulta imposible o poco viable, prevé ayudas para recuperar el valor del suelo y de la actividad. Escalero pone el foco en cómo hacer efectivas esas previsiones si los daños alcanzaran una gran dimensión.
La incertidumbre sobre la recuperación podría influir, a su juicio, incluso antes de un desastre natural de este tipo: «Lo que me preocupa es la industria que invierte aquí. Si una multinacional va a invertir cientos de millones y necesita décadas para amortizarlos, tiene que saber qué pasaría si una erupción destruye su actividad. Si el seguro solo paga la construcción y no el suelo, puede decidir no invertir».
EL ASEGURAMIENTO DE PROPIEDADES
También abre un debate sobre la previsión que hace la Lay de Volcanes de garantizar que se recupere el valor de lo perdido se tuviera o no una póliza de seguro contratada: «Aunque un artículo habla de potenciar los seguros, en otro se contempla que el Gobierno asuma el coste o la compensación tanto si tienes seguro como si no, y tanto si tienes la casa regularizada como si no. Eso me lleva a preguntarme qué incentivo tiene una persona para asegurar su vivienda y si es justo que reciba el mismo tratamiento quien lleva muchos años pagando un seguro que quien no".
Dicho esto, Escalero opina que se debe aprovechar el tiempo de calma volcánica para resolver estas cuestiones, las institucionales y las que atañen a cada persona, "porque después, activado el semáforo amarillo, no da tiempo de cambiar leyes, revisar seguros o resolver la situación de una propiedad».
AUTOPROTECCIÓN: SALVAR EL PROYECTO DE VIDA
Su preocupación se extiende a la aún insuficiente información que recibe la ciudadanía sobre qué hacer en caso de erupción: "La falta de orientaciones prácticas puede hacer que se termine produciendo el efecto del cuento del lobo». «Si el mensaje es únicamente sismos y más sismos, la gente se asusta y no se le da herramientas reales», añade. Y apunta que «el problema es pedagógico: a veces se teme que hablar de estas cosas afecte al turismo o que la población se alarme, y terminamos comunicando peor».
El fotógrafo cree, sin embargo, que la ciudadanía debe responsabilizarse en aquellas cuestiones que no dependen de las Administraciones: "Primero hay que asumir dónde vivimos. Quien vive en Miami sabe que hay huracanes; en otros lugares saben que hay tsunamis. Aquí vivimos en islas volcánicas», expone. En este sentido, recomienda revisar la situación legal de las propiedades, resolver los problemas de titularidad o legalización que sea posible solventar, contratar un seguro para la vivienda y tener la documentación que acredite que esa vivienda era la residencia habitual.
Su crítica tampoco supone desconocer el trabajo científico: «No soy precisamente alguien que haya defendido la gestión de la emergencia en La Palma, pero me consta que la ciencia y los técnicos expertos en esta materia están trabajando para que no se repitan situaciones que ocurrieron en La Palma. Lo que digo es que, como no sabemos exactamente cuándo y cómo puede ocurrir una erupción, tenemos que prepararnos todos en aquello en que es posible estarlo».
Sobre los mapas de amenaza o riesgo volcánico, reconoce su utilidad para planificar usos en el territorio y la ubicación de infraestructuras, pero cree que la Administración pública debe aclarar que «no son una garantía de que fuera de una zonificación de riesgo muy alto o alto no vaya a pasar nada».
"EL ARMARIO DE LA MEMORIA"
La protección de la memoria personal, familiar y colectiva ocupa otro lugar central en sus consejos: «Yo soy fotógrafo y llevo veinte años trabajando. Tengo discos duros que no puedo perder. Si desaparecieran, mi recuperación sería muy dura, aunque tuviera resuelta la parte económica». De ahí que proponga lo que denomina el «armario de la memoria»: «Un lugar donde tengamos identificadas y reunidas esas cosas que no queremos perder en caso de ser evacuados».
«No sabemos dónde, cuándo ni cómo será la próxima erupción. Pero, sea como sea, podemos proteger nuestro futuro económico y nuestra memoria emocional», insiste.
SERVICIO DE INFORMACIÓN PARA EVACUADOS
Su experiencia con las imágenes aéreas de La Palma le lleva también a reclamar un servicio público de información constante y a tiempo real a los evacuados integrado en la propia emergencia.
Recuerda que durante la erupción había drones destinados a emergencias, labores militares o científicas, pero echa en falta un dispositivo específico para que los vecinos conocieran la situación de sus casas. Además, las fotografías aéreas, recuerda, también sirvieron como prueba de que la vivienda seguía en pie en una fecha determinada, para tramitar indemnizaciones.
DAR CONSEJOS ÚTILES PARA AUTOPROTEGERSE
Escalero afirma que estos son los consejos que, fruto de su experiencia en La Palma, da cuando ofrece charlas: «La gente no sale necesariamente alarmada. Muchas personas agradecen que alguien les explique cosas que consideran de sentido común».
Por eso reclama una divulgación que, además de explicar la parte geológica, incida en la autoprotección: «Las charlas a la población tampoco deberían convertirse en una clase de geografía o geología: deben explicar qué puede hacer una persona para protegerse».
Escalero distribuye esa tarea entre la ciudadanía y los políticos: «Nosotros tenemos que proteger nuestro proyecto de vida, nuestra memoria y nuestra identidad; y ellos tienen que trabajar en las leyes, la normativa sobre los seguros, las infraestructuras y la preparación de la emergencia».
LA GESTIÓN URBANÍSTICA
Un aspecto de la prevención que queda en manos de los políticos es tener actualizada la planificación territorial antes de que ocurra una erupción. El fotógrafo hace hincapié en esta cuestión, porque si los planes de ordenación no reflejan todo lo posible, al menos todo lo regularizable, la realidad anterior a una catástrofe, luego los afectados pueden tener muchos problemas para que se les reconozcan derechos de usos en el nuevo territorio y a compensaciones económicas, ya que lo que no existía sobre el papel no se puede reconstruir.
«Tenemos el ejemplo de La Palma para aprender. Mientras no se produzca otra erupción, tenemos una oportunidad para aplicar ese aprendizaje. No sabemos cuánto tiempo habrá. El volcán destapó la forma en que vivíamos; no se la inventó. Ahora tenemos que aprender de ello y buscar soluciones".», concluye el fotógrafo. Quiere de esta forma contribuir a que lo ocurrido con el Tajogaite no caiga en el olvido y sirva para que la sociedad canaria no tropiece en la misma piedra.



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